Partiendo del Misterio de la Encarnación, he querido ubicarlo en el corazón de Marbella, en la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, representando a la Virgen a través de una azucena, alegoría de pureza, unida a un ala que simboliza al arcángel San Gabriel y una paloma como atributo del Espíritu Santo. Abrazando el conjunto con un collarde cuentas y una cruz, significando el rosario.
Orlado todo con la leyenda: Iglesia de Ntra. Sra. de la Encarnación.

Teresa Pomares Torres
Marbella, Marzo 2007